HISTORIA "HOTEL VILLA REAL PLAZA" 

            La construcción del edificio data del siglo XIX, donde funcionaba como una vieja cárcel de construcción grotesca y la idea de mejorar y activar la plaza de la ciudad, hizo que se fuesen ideando las formas, que construir locales adecuados para el comercio que era, es y será el principal motor que hace crecer a los pueblos, existía una simple sobra en donde los indígenas se reunían para suministrar justicia entre ellos y cuando supieron que se podía construir tiendas en el sitio, rebuznaron con gran espanto y el cabildo opto por hacerles caso y dejar el patio como estaba, entonces se deduce claramente que no de ahora, sino de siempre han sido ellos parte negativa para el adelanto de Quetzaltenango.

 

            Corría el mes de abril de 1834, un grupo de emprendedores expendían pan y a los ciudadanos, pide el ayuntamiento en un escritorio, que se les autorice la construcción de siete tiendas en la esquina de la cárcel de esta plaza continuando desde la casa que fue de López hasta la tienda de la C. Francisca Barillas con lo que se cierra el cuadro de portales de dicha plaza, para ilustración del lector diremos que: a) Ya existían dos portales el de Sánchez o de las panaderas y mantequeras, porque en dichos corredores expendían pan y manteca animal, b) La casa llamada de López, fue la del Alcalde no. 1, de los años 1810,1811, don Juan Antonio López, y hoy se conoce como Casa Cantel al final de la cuesta de San Nicolás, en esos días existían en dicha parte una especie de corredores, c) El mismo portal del actual “Hotel Villa Real Plaza, fue el zaguán de la cárcel, y luego seguía la tienda de Pablo Fuentes.

 

            Los solicitantes de la construcción, fueron los Señores José María Gálvez, Antonio Mancilla, Manuel Aparicio, Pascual Anguiano, José Maria Rosales y José Gabriel Sáenz, en la petición, anterior para tal fin decían los solicitantes no se admitió porque la comuna construía “Las tiendas destinadas a la Escuela de Nicolás, y se dio que se podían emprender muchas obras de un tiempo, y la segunda porque los indígenas lo repugnarían”. Al parecer de los Ciudadanos las primeras estaban concluidas y la segunda no tenían fundamento, ya que no se les negaba a los indios el impartimiento de justicia, sino que “Deberá quedar una puerta grande y común tanto para las cárceles como para este objeto”. Y las ventajas que se obtendrían eran:

  • Mejor Ornato a la Plaza
  • Mayor seguridad a las cárceles
  • Una ganancia de ciento cinco pesos para la comuna

 

Y estos buenos Quezaltecos pedían: solamente la autorización para construir, pues con sus fondos levantaría la obra y además comprometerían a pagar el impuesto de 15 pesos anuales, y si apareciese otra objeción para tal fin estaban dispuestos a llenarla, pues todo lo recibían en “Merced”.

 

Con instrucciones del alcalde 1. Depositario, Don Teodoro Cadena, paso tal pedido al Síndico 1. Juan Lavagnino, quien el 8 de agosto de 1834, respondió: que no veía bien que la calle del Calvario se trazase un portal, ya que esto dejaría menos espacios para el patio de la Cárcel y sobre las tiendas el Síndico señalaba: deberán construir ocho tiendas de cinco varas de frente y seis de fondo. Cuatro de ellas caerán a la calle del Calvario y las otras cuatro en la laza. Estos deberán precisamente de dos pisos y el portal será enteramente semejante a él de la Casa de Balladares, las tiendas que caen en las calles del Calvario, podían hacerse de uno o dos pisos, conforme lo crean conveniente los empresarios. Si para fabricar el alto se creyese conveniente dar una vara más de fondo a las tiendas no se sigue perjuicio concederla, pues aún así queda el patio de la cárcel de 21

varas de longitud, y de 13 y de 14 de altitud. 2 y con otras recomendaciones más, se autoriza la construcción de las que después serian un soberbio edificio que se transformaría con el tiempo en un Hotel llamado “Plaza”, inaugurado inicios de la segunda mitad del siglo XX, después se llamaría Canadá y finalmente hoy “Villa Real Plaza”. Es importante mencionar que el Hotel lleva 20 años brindando sus servicios y 4 años de ser Corporación Hotelera de Occidente.